Cuando te enfrentas a la organización de un evento, hay muchas decisiones que afectan directamente a la experiencia de tus invitados. Una de ellas, que muchas veces se subestima, es el tipo de fotomatón que vas a contratar. En apariencia puede parecer un detalle menor, pero en la práctica puede marcar una gran diferencia. Uno de los aspectos que más influye a la hora de elegir entre un fotomatón clásico o un fotomatón 360 es el tipo de recuerdo que deseas que se lleven tus invitados. No hablamos solo de si quieres una foto en papel o un vídeo para compartir, sino del impacto emocional que ese recuerdo genera.

  • En una boda, por ejemplo, muchas parejas desean tener un libro de firmas con fotos impresas y dedicatorias escritas a mano. Aquí, el fotomatón clásico cumple un papel esencial: es rápido, sencillo y permite que los invitados participen aunque no sean muy dados a las tecnologías.
  • En cambio, si lo que buscas es generar contenido que trascienda el evento, que se mueva por redes sociales y cree repercusión visual, el fotomatón 360 ofrece una experiencia audiovisual que puede posicionar tu marca o dar un aire de exclusividad y modernidad a la celebración.

¿Cómo es el evento y cómo son los invitados?

Cada tipo de evento tiene una energía distinta. Hay celebraciones más formales y otras que son pura fiesta desde el minuto uno. Hay eventos corporativos donde todo está medido al segundo y hay fiestas privadas en las que se improvisa más.

  • El fotomatón clásico encaja perfectamente en eventos con muchos asistentes y tiempos ajustados. Se pueden hacer muchas fotos en poco tiempo, y el resultado es inmediato. Además, es fácil integrarlo en cualquier rincón del espacio.
  • El fotomatón 360, por su parte, está pensado para momentos más espectaculares: cuando ya hay ambiente, cuando la música está alta y la gente quiere moverse, bailar y dejarse llevar. Es una experiencia que no se disfruta con prisas.

Si tienes un evento con distintas fases (por ejemplo, un cóctel más tranquilo y una fiesta posterior), puede tener sentido incluir ambos formatos para acompañar la evolución de la noche.

No es lo mismo organizar una fiesta para una empresa tecnológica que para una reunión familiar. El perfil del público es clave a la hora de elegir el tipo de interacción que tendrá más éxito.

  • Si sabes que tus invitados son activos en redes sociales, que les gusta grabar stories, crear contenido o simplemente sorprenderse con experiencias inmersivas, el fotomatón 360 será un acierto total. Además, si integras branding (música personalizada, overlays, logotipo animado…), cada vídeo puede convertirse en una pieza publicitaria sin esfuerzo.
  • Por el contrario, si esperas un público más tradicional o con una franja de edad amplia, el fotomatón clásico garantiza participación de todos sin que nadie se sienta fuera de lugar.

El espacio para elegir entre un fotomatón clásico o fotomatón 360

Este es un aspecto que muchas veces se pasa por alto hasta el último momento. Y puede ser un error.

  • El fotomatón clásico suele tener un montaje sencillo y se adapta bien a todo tipo de espacios: interiores, exteriores, salones de hotel, jardines, terrazas… Incluso hay modelos compactos que caben en cualquier rincón.
  • El fotomatón 360 requiere una zona libre de al menos 3×3 metros para garantizar la seguridad de la cámara giratoria y de los participantes. Además, necesita estar en una superficie estable y protegida del viento si se instala en exterior.

Por eso es fundamental analizar el venue con tiempo y consultar con tu proveedor antes de decidir. En NextFotomaton siempre solicitamos información del espacio antes del montaje para evitar sorpresas.

CaracterísticaFotomatón ClásicoFotomatón 360
FormatoFotosVídeos
EntregaImpresión en papelEnlace digital (WhatsApp, QR)
InteracciónBásicaMuy alta
Espacio requeridoBajoMedio-alto
Apto para todas las edadesMejor para adultos y jóvenes
Ideal para…Recuerdos impresosContenido de impacto visual
Uso en exterioresMejor en interiores o carpas
Personalización avanzadaLimitadaMuy alta (efectos, música…)

Cada vez más eventos apuestan por una solución mixta. El fotomatón clásico puede estar activo durante el cóctel o la recepción, mientras que el 360 entra en escena durante la parte más festiva. Esto permite adaptarse al ritmo del evento y mantener el interés de los asistentes durante toda la celebración. Además, como proveedor, podemos coordinar ambos formatos con una misma identidad visual: mismos colores, branding, diseño, tipografía… para que todo tenga coherencia.

Tanto el fotomatón clásico como el fotomatón 360 tienen mucho que ofrecer. La clave no está en cuál es mejor, sino en cuál es el mejor para tu evento concreto, tus invitados y el tipo de experiencia que quieres generar.

En NextFotomaton te ayudamos a analizar todos estos factores para que no tomes una decisión a ciegas. Cuéntanos qué tipo de celebración tienes en mente, y te proponemos la solución que mejor encaje. Porque no se trata solo de hacer fotos o vídeos. Se trata de crear momentos que se recuerden para siempre.