Alquilar un fotomatón es una de las tendencias más populares en bodas, fiestas privadas y eventos corporativos. No solo garantiza diversión, sino que además ofrece un recuerdo tangible para los invitados. Sin embargo, antes de decidirte, es importante conocer que no todos los fotomatones son iguales. Principalmente, existen dos formatos: fotomatón abierto y fotomatón cerrado.
Cada uno tiene un estilo, unas características técnicas y una experiencia distinta. En este artículo vamos a explicarte qué son, cómo funcionan, qué ventajas y desventajas tienen y en qué casos conviene elegir cada uno. Además, incluiremos ejemplos prácticos para que la decisión sea mucho más sencilla.
¿Qué es un fotomatón abierto?
Un fotomatón abierto es un sistema fotográfico sin paredes ni cabina cerrada. Suele consistir en una estructura con cámara profesional, pantalla táctil, impresora y, en muchos casos, un fondo personalizable o un chroma para añadir decoraciones digitales.
En este formato, el área de la foto queda completamente visible para todos, lo que genera una dinámica muy social: los invitados pueden ver cómo posan los demás, animarse a participar e incluso improvisar fotos grupales con mucha gente al mismo tiempo.
Ventajas del fotomatón abierto:
- Capacidad para grupos grandes: perfecto para fotos con 8, 10 o incluso más personas a la vez.
- Interacción constante: se convierte en un punto de entretenimiento visible y activo.
- Fondo personalizable: desde un photocall corporativo hasta un mural floral o una escenografía temática.
- Mejor aprovechamiento en redes sociales: al estar todo a la vista, es más fácil grabar vídeos o hacer stories.
- Ideal para eventos al aire libre o en salones amplios: no está limitado por el tamaño de una cabina.
Inconvenientes a considerar:
- Mayor necesidad de espacio libre: no es la mejor opción para salones muy pequeños.
- Menor privacidad: algunos invitados tímidos pueden sentirse cohibidos al posar frente a todo el mundo.
Ejemplos de uso: El fotomatón abierto es perfecto para bodas con más de cien invitados celebradas en fincas o salones amplios, donde hay espacio suficiente para grupos grandes y un ambiente animado. También resulta ideal para eventos corporativos en los que se quiera incluir branding en el fondo y logotipos en las fotos, reforzando así la imagen de marca. Además, es una excelente opción para festivales, ferias o presentaciones de producto, ya que ayuda a atraer público y generar contenido viral que se comparte fácilmente en redes sociales.
¿Qué es un fotomatón cerrado?
El fotomatón cerrado es la versión clásica y más íntima: una cabina con cortinas o paredes que aísla completamente el interior del resto del evento. Dentro, los invitados pueden posar con total libertad y sin que nadie les vea, lo que fomenta un ambiente relajado y, muchas veces, más divertido y espontáneo.
Suelen incluir un banco o asientos, una cámara integrada, pantalla de previsualización y la impresora incorporada. El resultado es muy similar al de las tradicionales cabinas de fotos que encontramos en estaciones o centros comerciales, pero adaptadas a eventos.
Ventajas del fotomatón cerrado:
- Privacidad total: perfecto para fotos divertidas sin miradas ajenas.
- Ambiente nostálgico: reproduce la experiencia de los fotomatones de antaño.
- No requiere un gran espacio abierto: solo necesita el hueco donde se instale la cabina.
- Más control de la iluminación: la calidad de la imagen es uniforme porque no depende de la luz exterior.
Inconvenientes a considerar:
- Capacidad limitada: normalmente 2 a 4 personas por sesión.
- Menos flexibilidad para personalizar el fondo: el interior suele ser fijo, aunque se pueden añadir marcos digitales o filtros.
Ejemplos de uso: El fotomatón cerrado es una opción ideal para bodas íntimas o con pocos invitados, donde se busca un ambiente más privado y relajado. También encaja perfectamente en fiestas privadas celebradas en espacios reducidos, ya que su estructura compacta aprovecha al máximo el lugar disponible. Además, es la elección perfecta para eventos temáticos que quieran añadir un toque retro y nostálgico a la experiencia de los asistentes.
Comparativa entre fotomatón abierto y cerrado
| Característica | Fotomatón Abierto | Fotomatón Cerrado |
|---|---|---|
| Capacidad de personas | Grupos grandes (8 o más) | 2-4 personas |
| Privacidad | Baja | Alta |
| Necesidad de espacio | Alta | Baja |
| Personalización | Muy alta (fondos físicos o digitales) | Limitada al interior de la cabina |
| Interacción social | Muy alta | Menor, más intimista |
| Estética | Moderna, versátil | Retro, nostálgica |
| Uso ideal | Eventos grandes, corporativos, al aire libre | Bodas íntimas, fiestas pequeñas |
Factores clave para tomar la decisión
Antes de elegir, ten en cuenta:
- Número de invitados: si quieres que salgan todos juntos en las fotos, mejor un abierto.
- Tamaño y disposición del espacio: si el salón es pequeño, un cerrado puede ser más práctico.
- Tipo de evento: en un evento corporativo donde se busca visibilidad, el abierto es más llamativo; en una fiesta privada, el cerrado aporta intimidad.
- Estilo visual que buscas: fondos temáticos y decorativos encajan mejor con el abierto; estética retro, con el cerrado.
- Presupuesto: algunos modelos cerrados pueden ser más económicos por su montaje más compacto.
Cada vez más personas optan por configuraciones híbridas: un fotomatón abierto para las fotos grupales y uno cerrado para momentos más íntimos. De esta forma, se cubren diferentes perfiles de invitados y se ofrecen experiencias variadas.
No hay una única respuesta correcta. La elección entre fotomatón abierto o cerrado dependerá del espacio, del número de asistentes, del estilo del evento y del tipo de recuerdo que quieras ofrecer.
En Next Fotomatón contamos con ambos formatos y te asesoramos para que elijas el que mejor se adapte a tu celebración. Ya sea que busques un ambiente social y dinámico o un toque íntimo y retro, tenemos la solución perfecta para que tu evento sea inolvidable.